Respondo a los comentarios sobre “El juego de los idiotas”, basándome en estos enunciados extraídos de diferentes teorías de la ciencia política.
Éstas son algunas de las condiciones que fomentan y dan permanencia a la democracia :
- Elecciones libres (sufragio universal y sin coacción del estado) y competitivas (también libertad de los partidos y transparencia en la igualdad de posibilidades).
- Élites, clase media y clases desfavorecidas comprometidas con la democracia.
- Participación ciudadana y sociedad civil: cultura política.
- Educación : electorado informado y fomento del criterio.
- Libertad de información.
- Separación de los poderes ejecutivo, jurídico y legislativo.
Sobre el primer enunciado : ciertas poblaciones aumentan sus censos con el propósito de adquirir una mayor representabilidad en las instituciones gubernamentales. A mi parecer, estas técnicas son más propias de repúblicas bananeras que de estados europeos progresistas.
Sobre el segundo : en la intuición de todos está que son las élites económicas y no las políticas las que toman las decisiones. Por ejemplo, nos estamos cargando el planeta, pero como nuestro sistema de producción genera grandes fortunas, seguiremos haciéndolo hasta que no haya vuelta atrás (si es que no hemos llegado ya a ese momento). En la conciencia de los votantes planea esta certeza. Hemos perdido la confianza en nuestros políticos, y por ende, en nuestra confianza en la capacidad para incidir en nada.
La cultura política: que los ciudadanos sean participantes, que sean capaces de discernir entre los políticos respetuosos con la democracia de los que no lo son, que demanden a éstos últimos su responsabilidad...forma parte de una gran asignatura pendiente, la de explicar a la población qué significa verdaderamente la política y la participación, el acercamiento de la sociedad a la vida política pasa, como muchas otras cosas, por una educación orientada a crear ciudadanías competentes en este sentido. Además de las escuelas, de la família y otros grupos primarios, contamos con una potentísima herramienta, la televisión pública, que en vez de fomentar valores de sostenibilidad social, se dedican a crear zombies del corazón, del consumo y de los valores que verdaderamente nos gobiernan, que no son otros que los que el capitalismo trae. Que esto sea así, también tiene que ver con nuestros políticos.
La libertad de información y la independencia de los medios de comunicación deberían garantizar la libre circulación de ideas, puntos de vista, objetividad informativa, contrastación y, en definitiva, la posibilidad que el ciudadano adquiera un criterio propio, debatible. Cuando el gobierno miente, está creando una realidad construida que tiene como objetivo la destrucción de la opinión pública y su substitución por una opinión descendente. La creación de una conciencia homogénea, digna de gobiernos estructuralistas-organicistas (sistema social que suelen utilizar las dictaduras). Es imperdonable, es un ataque tremendo que no debería pasar desapercibido. Todos y cada uno de los partidos del gobierno utilizan los medios, pero el PP ha sobrepasado la línea del pudor. En realidad, sus actuaciones son el extremo que nos permite ver con claridad los peligros de un Estado muy cercano al despotismo.
Desde Occidente criticamos y deleznamos a presidentes como el de Corea del Norte, ¿porqué no somos capaces de ver al enemigo en casa?. Solamente porque aquí los políticos deben actuar con mayor cuidado. No cuentan con la total impunidad de Kim-Jon Il. Mientras los ciudadanos creemos estar a salvo de semejantes regímenes, algunos políticos vulneran los principios básicos, escudándose en la propia democracia mientras la hieren. Si soportamos tales ataques puede que no sea tanto por que la mayoría de la clase política actúe con integridad, como por nuestra confianza en el sistema democrático, unido a la letárgica que nos proporciona un sistema de valores que nos anula y nuestra poca actividad social.
Si no es insoportable es también por nuestra propia capacidad de evasión. Después de todo el 11 de marzo murieron doscientas personas, en Irak cada día muere una media de cuarenta. Los que están viviendo esa realidad cuentan que la vida allí se ha vuelto insostenible. Hemos arrasado un país, cercenado vidas por medio de la muerte o de la interrupción de proyectos vitales. En televisión hombres y mujeres se exponen a operaciones que les ayuden a no ser ellos. El machismo sigue presente y mata. Seguimos amenazados por el terrorismo (el propio y el extranjero), el proceso de paz está constantemente atacado, por los mismos que hablan de libertad. Destruimos el planeta. Creamos guerras, somos engañados. Los catalanes y vascos estamos demonizados y se polariza a la población, hay un largo etcétera.
Según lo anterior...¿está todo bien?, ¿se nos gobierna responsablemente?. ¿No será que a pesar de todo, se está muy bien en nuestras inopias personales?.
No avanzamos hacia sociedades justas ni dignificadoras, sino todo lo contrario. No podría sentirme atacada por estas cosas si no creyera en la democracia (al menos, en la teoría).
Esta es mi opinión. Una blog es un medio de opinión. En realidad, si los medios van a estar en manos de unos cuantos, puede que las blogs sean más que “sombríos púlpitos en la red”, el canal en el que los ciudadanos de a pie expresamos nuestras inquietudes. La democratización de la información, dicen algunos.
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